Natalia Jiménez 26 años, soltera y Psicóloga de la universidad Konrad Lorenz y estudiante actualmente de una especialización de recursos humanos, es la protagonista de esta entrevista, quien con mucho sacrificio y esfuerzo ha logrado sacar adelante uno de sus múltiples sueños como lo era el de crear una fundación que ayudara a la comunidad y especialmente a jóvenes y niños en riesgo, en esta entrevista veremos como lo logro y qué fue lo que la impulso a hacerlo.

Diego Martínez: ¿Porque surge la idea de hacer una fundación? Natalia Jiménez: La idea surge a partir de una preocupación acerca del deterioro de la vida en los niños y jóvenes que se encuentran en alto riesgo social, a nivel psicológico, físico, familiar y social. Especialmente aquellos que han sido marginados y son víctimas de violencia sexual, violencia domestica, explotación laboral y cualquier tipo de sufrimiento infrahumano, que de una o otra manera los fundadores identificaron en el desarrollo de sus labores. D.M. ¿Cual es su principal motivación, para ayudar a este grupo social en particular? N.J. Realmente hay una vocación humanitaria por hacer obras con sentimiento profundo, la idea es lograr que los niños y jóvenes tomen una actitud de cambio y superen sus traumas e incertidumbres; que por lo mínimo puedan encontrar una salida al problema y el deseo de vivir y trabajar para ser alguien valioso en la sociedad. Nos motiva la sonrisa y el bienestar de los niños. D.M. ¿En su trayectoria por las diferentes fundaciones y hogares infantiles en los que ha trabajado y en los que ha colaborado, cree usted que hay una falencia con respecto a este tema? N.J. Bueno, realmente son muchas las incongruencias con las que uno se encuentra en este tipo de entidades sin animo de lucro, como su nombre lo indica la idea no es lucrarse con el ejercicio a realizar, pero no existe esa coherencia entre lo que se propone uno u otra fundación con lo que realmente se hace, buena parte de las donaciones se desvían de su objetivo central y se dirigen mas a el bienestar personal de algunos fundadores, lo cual permite que este tipo de entidades pierdan valor de credibilidad. Por otro lado podemos encontrar la indiferencia de la sociedad con este tipo de problemáticas, que como ciudadanos debemos responder. Y creo que me quedaría mucho tiempo contando las indulgencias que uno puede encontrar relacionado a falta de valores, principios y ética al desarrollo de este tipo de trabajo. D.M. ¿Cual es el aporte real de una fundación social como la suya? N.J. Siendo congruentes, con los principios y valores que nos rigen como fundación, nuestro aporte esta dirigido a dos focos, por un lado el de generar valor humano, cambiando para bien… en cada uno de los niños y jóvenes que pacen por nuestras manos. Y por otro lado sensibilizar a la sociedad sobre la problemática real en la que estamos vinculados, no solo con la contribución social, económica y demás sino en la participen activa en cada una de los proyectos a ejecutar. La idea es que ayudes con lo que tienes. D.M. ¿Dentro de toda la demanda de fundaciones que trabajan por los niños y jóvenes, qué es lo que diferencia la suya de las demás? N.J. Precisamente uno de estos focos, que no queremos que la gente realice sus aporte, sin estar vinculada a la ejecución de un proyecto, me explico, que tenga contacto con los niños, que se integre en las actividades, que los escuche, que los mire, que les hable, la idea es que haga parte de esa felicidad y desarrollo personal que queremos brindar en cada uno de ellos. D.M. ¿Hablando en concreto cuales serian los programas a implementar en la población infantil y juvenil? N.J. La fundación valor humano, para la creación y desarrollo de los programas, parte de las necesidades de cada una de las poblaciones en las que va a intervenir, lo cual indica que no hay un proyecto generalizado. Se construye a partir de la preocupación o la carencia que tenga la población, pero los objetivos si son los mismos y están claros como lo son el promover calidad de vida en términos de salud física y emocional, crecimiento y superación personal. Algunos de los programas a ejecutar: Liberar potencial, mediante el acompañamiento, que permita un desarrollo integral en los niños y jóvenes de una nueva era. Cambiando para bien. Encaminar a los niños y jóvenes hacia el abordaje de su responsabilidad social, respetando igualmente las normas culturales, sociales, ambientales, legales y las condiciones de desarrollo económico, aumenta el respeto, la confianza y satisfacción de si mismos y de la sociedad. D.M. ¿Según entiendo y por la descripción de los programas su fundación se rige por unos principios muy claros, podría hablarme de alguno de ellos? N.J. Por supuesto, la fundación Valor Humano cuenta con 10 principios claros, por los cuales se rigen todos y cada unos de los colaboradores de la misma, que están completamente relacionados con todo lo que hasta el momento hemos hablado, como por ejemplo la satisfacción personal, la adaptación al cambio, salir de las crisis personales, reforzar la motivación y los valores, Uno muy importante para nosotros es hacer que los niños escapen de las quejas y entrar en acción, estimulando las creencias y el pensamientos positivos. D.M. ¿Cuando se materializó la idea y con quien se embarco en este proyecto? N.J. El sentimiento y afán de ayuda se materializa cuando la idea se pone en marcha el 18 de febrero de 2009. Desde entonces, nos unimos con un hermano, (John f. Jiménez), para fortalecer ideales, haciendo hecho nuestro compromiso de transformar la vulnerabilidad y dar sentido a las poblaciones más necesitadas. Por su estadía en el exterior se vio la necesidad de vincular a nuestra madre (Gladys Montenegro) con el fin de mantener la visión de trabajar solidariamente para reducir el deterioro de la vida en los niños y jóvenes.

D.M. ¿Por que con ellos y no con colegas suyos o compañeros de su especialización? Pues la idea nace de unos principios familiares, por la ayuda a los menos favorecidos, y pues de pronto con los colegas o compañeros los intereses tal vez están dirigidos a otras expectativas.